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Vitíligo

El Vitíligo es una enfermedad cutánea provocada por la pérdida gradual de la pigmentación de la piel, que se caracteriza por la aparición de manchas, de tamaños variables, localizadas en cualquier parte del cuerpo, incluso en las mucosas y en los cabellos.

El vitíligo se manifiesta cuando las células productoras de melanina (melanocitos) mueren o dejan de producir melanina  (el pigmento que garantiza el color de la piel, del cabello y de los ojos).

La enfermedad puede afectar a las personas de todo tipo de piel, pero es más perceptible en las personas con pieles más oscuras. La enfermedad no es contagiosa ni constituye una amenaza física para el que la posee.

Sin embargo, el impacto visual del vitíligo puede acarrear problemas psicológicos debido al cambio de “color” en diferentes partes del cuerpo.

El Vitíligo se clasifica según la distribución y la situación.

vitiligo fotos

De acuerdo con su distribución:

Unilateral o segmentado – Se caracteriza por la aparición repentina de una mancha que crece en un período determinado y luego se para (aparece generalmente cuando el paciente es joven). Este tipo de vitíligo se manifiesta de un solo lado del cuerpo. Los pelos y los cabellos pueden también perder la coloración.

No segmentado o bilateral – Es el tipo más común, se manifiesta en ambos lados del cuerpo. En general, las manchas surgen inicialmente en extremidades como manos, pies, nariz, boca. Hay ciclos de pérdida de color y épocas en que la enfermedad se desarrolla, después de períodos de estancamiento. La enfermedad se desarrolla de esta forma a lo largo de la vida.

De acuerdo con su situación:

  • Acrodistal: Situado en las manos, sobre todo en las falanges alrededor de las uñas.
  • Acro-facial: Cuando aparecen manchas en las manos, por lo general también aparecen en la cara.
  • Mucosal: Ocupa el área de las mucosas (el área del ano, los genitales, labios, nariz y oídos, etc.).
  • Corporal: Ubicada en el tronco y las extremidades.
  • Típico: Situado en áreas óseas simétricas, extremos bilaterales, los genitales, tronco, etc.
  • Atípico: Se encuentra en zonas no muy frecuentes.

Causas del Vitíligo

Las causas de la enfermedad todavía se desconocen. Sin embargo, el vitíligo está relacionado con:

  • Enfermedades autoinmunes (como Lupus eritematoso o sistémico, artritis reumatoide, enfermedad de Addison).
  • Situaciones de estrés y traumas emocionales.
  • Historia Familiar.

Síntomas

La mayoría de los pacientes de vitíligo no manifiestan ningún síntoma aparte de la aparición de manchas blancas en la piel. En algunos casos, reportan sentir sensibilidad y dolor en el área afectada. Sin embargo, una gran preocupación de los dermatólogos son los síntomas emocionales que los pacientes pueden desarrollar como consecuencia de la enfermedad.

Cuando el vitíligo es detectado, el dermatólogo puede clasificarlo por dos tipos:

Segmentado o unilateral: se manifiesta sólo en una parte del cuerpo, por lo general cuando el paciente es todavía joven o niño. Los pelos y el cabello también pueden perder la coloración.

No segmentado o bilateral: es el tipo más común. Se manifiesta a ambos lados del cuerpo, por ejemplo, dos manos, dos pies, dos rodillas.

En general, las manchas surgen inicialmente en extremidades como manos, pies, nariz y boca. Hay ciclos de pérdida de color y épocas en que la enfermedad se desarrolla. Después, hay períodos de estancamiento.

Estos ciclos ocurren durante toda la vida. La duración de los ciclos y las áreas despigmentadas tienden a ser mayores con el tiempo.
El diagnóstico del vitíligo es esencialmente clínico, pues las manchas hipopigmentadas tienen generalmente localización y distribución características.

La biopsia cutánea revela la ausencia completa de melanocitos en las zonas afectadas, excepto en los bordes de la lesión, y el examen con lámpara de Wood puede ayudar en la detección de la enfermedad en pacientes de piel blanca.

Los análisis sanguíneos deben incluir un estudio inmunológico que podría revelar la presencia de otras enfermedades autoinmunes como la hepatitis autoinmune y la enfermedad de Addison o las enfermedades de tiroides. El historial familiar también es considerado, pues cerca del 30% de los pacientes tienen algún pariente con la enfermedad.

Es bueno señalar que el diagnóstico debe ser hecho por un dermatólogo. Se determinará el tipo de vitíligo del paciente, si hay alguna enfermedad autoinmune asociada e indicar la terapia más adecuada.

Tratamiento

Actualmente, hay resultados excelentes en el tratamiento de la enfermedad, el hecho de no poder hablar de cura, no quiere decir que no haya varias opciones terapéuticas. El paciente tiene que creer y buscar ayuda médica.

El tratamiento trata de cesar el aumento de las lesiones (estabilización del cuadro) y también la repigmentación de la piel. Existen medicamentos que inducen a la repigmentación de las regiones afectadas como tacrolimus derivados de vitamina D y corticosteroides.

La fototerapia con radiación ultravioleta B banda estrecha (UVB-nb) es indicada para casi todas las formas de vitiligo, con resultados excelentes, principalmente para lesiones de la cara y tronco. Se puede utilizar también la fototerapia con ultravioleta A (PUVA).

También se pueden emplear tecnologías como el láser, así como técnicas quirúrgicas o de trasplante de melanocitos. Algunas nuevas medicaciones están en fase de investigaciones y/o estudios y deben surgir lanzamientos a medio plazo.

Mucho cuidado con medicamentos milagrosos, fórmulas llamadas naturales, pues pueden llevar a la frustración y también a reacciones adversas graves.

El tratamiento del vitíligo es individualizado y debe ser tratado con un dermatólogo, según las características de cada paciente. Los resultados pueden variar considerablemente entre una persona y otra. Por lo tanto, sólo un profesional cualificado puede indicar la mejor opción.

Es importante recordar que la enfermedad puede tener un excelente control con la terapia adecuada y repigmentación completa, sin ninguna diferenciación de color.

Prevención

Los pacientes deben evitar los factores que puedan precipitar la aparición de nuevas lesiones o acentuar las ya existentes, como usar ropa apretada, o que provoquen fricción o presión sobre la piel, y disminuir la exposición solar. Controlar el estrés es otra medida.

Las lesiones provocadas por la enfermedad, no raramente, afectan significativamente en la calidad de vida y en la autoestima. Por eso, en la mayoría de los casos, se recomienda el tratamiento psicológico, que puede tener efectos bastante positivos en los resultados del tratamiento.