Trastorno bipolar: una guía para la terapia

La terapia puede ayudar

Pasar tiempo con su terapeuta puede ayudarlo a obtener información sobre su condición y personalidad, y a desarrollar soluciones sobre cómo mejorar su vida. Desafortunadamente, a veces es difícil encajar todo durante sus visitas. Puede finalizar una sesión pensando: «¡No llegamos a ninguno de los temas que quería discutir!»

Aquí hay algunas formas simples de aprovechar al máximo sus sesiones de terapia regulares. Hay algunas formas de garantizar que los problemas que enfrenta reciban el tiempo que necesitan.

Tu primera visita

Durante su primera visita, su terapeuta generalmente recopilará información sobre usted, su condición y el impacto de sus síntomas en su vida. Cuanta más información tenga disponible para su terapeuta, más rápido podrán comenzar a ayudarlo.

Aquí hay información que debe estar preparado para proporcionar:

  • detalles sobre sus síntomas actuales
  • por qué estás buscando terapia
  • su historial medico
  • cualquier medicamento que esté tomando

Prepárese para cada visita.

Debe prepararse de antemano para maximizar cada sesión. Deje suficiente tiempo para llegar a su cita para que no tenga prisa cuando necesite estar relajado. También debe abstenerse de cualquier alcohol o drogas recreativas. La terapia es un momento para trabajar en sus problemas, no para automedicarse a través de ellos.

Diario y seguimiento

Llevar un diario puede ayudar a refrescar su memoria durante sus sesiones de terapia. Grabe sus estados de ánimo y actividades entre sesiones. Escriba cualquier problema que haya tenido o cualquier información personal que haya tenido. Luego, revise sus entradas de diario antes de su sesión o tráigala a la sesión.

Mostrar para compartir

La razón por la que vas a la terapia es para ayudarte a resolver problemas. Pero tendrá poco éxito a menos que esté listo para compartir sus pensamientos y emociones. Esto puede incluir hablar sobre algunos recuerdos dolorosos o embarazosos. Es posible que tenga que revelar partes de su personalidad de las que no está orgulloso, pero su terapeuta no está allí para juzgarlo. Discutir los problemas que más le molestan puede ayudarlo a cambiar o aprender a aceptarse a sí mismo.

Estar abierto

La apertura no es lo mismo que compartir. La apertura significa la voluntad de responder las preguntas de su terapeuta. También significa estar abierto a revelaciones sobre ti mismo. Esto puede ayudarlo a comprender cómo actúa, cómo se siente y cómo interactúa con los demás. Ser abierto le permite compartir y asimilar lo que le llega durante la terapia.

Haz tu tarea

Algunos tipos de terapia requieren que haga tareas de «tarea». Estos generalmente consisten en practicar una habilidad o técnica entre sesiones de terapia. Si su terapeuta le asigna «tarea», asegúrese de hacerlo. Tome notas sobre la experiencia y prepárese para discutirla en su próxima sesión. Si siente que no podría completar una tarea en particular, hable con su terapeuta.

Toma notas durante tu visita

Del mismo modo que debe tomar notas fuera de la terapia, anote cualquier observación o conclusión a la que llegue durante la terapia. Esto le permitirá revisar lo que trabajó ese día. Las notas pueden servir como recordatorio del progreso que está haciendo.

Haz tus propias preguntas

Es probable que su terapeuta le haga muchas preguntas sobre eventos de su vida pasada y presente. Estas preguntas son necesarias para obtener una imagen precisa de sus circunstancias. Para generar confianza, la comunicación debe funcionar en ambos sentidos. En otras palabras, haga preguntas si alguna viene a usted. Es importante que su terapeuta trabaje con usted para encontrar respuestas a sus preguntas.

Mantenga sus preguntas enfocadas en sus síntomas, cómo afectan su funcionamiento diario y qué se puede hacer para aliviarlos.

Las preguntas personales para su terapeuta no son apropiadas. Es mejor que su terapeuta mantenga un límite profesional.

Tómese el tiempo después de una sesión

Dependiendo de lo que haya discutido con su terapeuta ese día, puede tener algunas emociones intensas que lo atraviesan después de una sesión. Trate de planificar un poco de tiempo de inactividad después de cada sesión para darse tiempo para recoger sus pensamientos con calma y absorber lo que acaba de suceder. Pasar algún tiempo tomando notas en su diario sobre sus reacciones, o incluso sentarse a estar solo con sus pensamientos, puede ser muy terapéutico.

Revisita la sesión

Antes de su próxima sesión, repase las notas de su sesión anterior. Revise lo que habló y comience a pensar sobre lo que le gustaría abordar en su próxima sesión. La información obtenida de las sesiones no debe limitarse a la oficina del terapeuta. Asegúrese de pensar en su progreso durante los días previos a su próxima sesión.

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