Inicio » Enfermedades » Enfermedades de transmisión sexual (ETS) » Herpes Genital

Herpes Genital

El herpes genital es una ETS (enfermedad de transmisión sexual), cuyo contagio ocurre a través de un virus transmitido por mantener relaciones sexuales sin protección, y afecta principalmente a la piel de las zonas genitales.

Es una de las enfermedades más temidas por aquellos que tienen una vida sexual activa, por eso vamos a ver sus causas, factores de riesgo, diagnóstico, las formas de prevenirlo y cuál es el tratamiento apropiado.

Causas y factores de riesgo

El herpes genital puede transmitirse por dos virus diferentes:

  • HSV-1 – virus de herpes simples tipo 1;
  • HSV-2 – virus de herpes simples tipo 2.

herpes genital

Los dos virus se transmiten principalmente a través de relaciones sexuales sin protección. El virus HSV-1 se encuentra más comúnmente en la boca y pasa a los genitales durante el sexo oral. Y el HSV-2 se encuentra comúnmente en la región de la vagina.

La forma más habitual de transmisión del herpes genital y sus dos tipos de virus es a través del contacto con la piel de un paciente infectado que presenta lesiones visibles en forma de erupción o de burbujas, durante la fase activa de la enfermedad.

Sin embargo, existe la posibilidad de transmisión cuando no hay ningún tipo de lesión en la piel, y probablemente el individuo no sabe que está infectado con el virus del herpes genital. La infección también puede ocurrir por medio de la saliva y las secreciones vaginales de una persona infectada.

Es importante tener en cuenta que, incluso cuando no hay síntomas visibles de herpes genital, la persona infectada puede transmitir la enfermedad a su pareja, por lo que es necesario tener relaciones sexuales con protección.

La incidencia de herpes genital es mayor en el sexo femenino que en el masculino, el virus HVS2 afecta a 1 de cada 4 mujeres y 1 de cada 8 hombres tienen la enfermedad. El mayor factor de riesgo de acuerdo a los expertos es tener un gran número de parejas sexuales, ya que esto puede aumentar la circulación de los dos tipos de virus.

Síntomas del herpes genital

Muchas de las personas infectadas pueden no tener síntomas. Cuando hay síntomas, los principales son:

  • Aparición de manchas rojas y burbujas de color blanquecino después de la infección;
  • Apariencia de irritación y dolor alrededor de dos a diez días después de la infección;
  • Erupciones y lesiones en las regiones genitales;
  • Pequeñas burbujas agrupadas en las regiones genitales;
  • Dolor y posible sangrado al orinar;
  • Formación de costras en el momento de la curación;
  • Grumos que causan sensibilidad en la zona de la ingle;
  • En el caso de las mujeres, puede haber secreción vaginal y dificultad para orinar.

El herpes genital alterna fases de remisión y fases activas de la enfermedad, por lo que el paciente infectado debe tener cuidado de no transmitir la enfermedad a otras personas.

En la fase activa de la enfermedad, los síntomas pueden ser graves, causando heridas en diferentes partes del cuerpo como la vagina, el cuello uterino, pene, escroto, uretra, ano, muslos, nalgas y hasta la boca.

Es importante aclarar que al tocar las heridas o pasar la mano por partes infectadas del paciente puede provocar la aparición de lesiones en las partes sanas del cuerpo.

Estos síntomas pueden desaparecer y aparecer una vez por año. Durante las crisis, el paciente puede verse afectado por la irritación en el área genital, fatiga y estrés emocional.

Debemos ser conscientes de que, tras el primer día de la transmisión, la persona infectada también puede tener síntomas muy similares a la gripe, tales como:

  • Dolor en varias partes del cuerpo, especialmente en la parte baja de la espalda, los muslos, las rodillas y las nalgas.
  • Fiebre.
  • Falta de apetito.
  • Malestar general.

Diagnóstico

Después de los informes de los síntomas, el médico puede ordenar otras pruebas para hacer el diagnóstico de herpes genital. Entre estas pruebas son posibles:

  • Análisis de sangre que puede indicar si hay presencia de anticuerpos contra el virus del herpes genital.
  • Cultivo del virus: procedimiento en el cual el médico tomará una muestra de la lesión del paciente para examinarla en el laboratorio.
  • Examen PCR o reacción en cadena de la polimerasa, que consiste en la recogida de muestra de la lesión que se encuentra en los genitales para hacer una lectura de ADN del paciente y la presencia del virus.

Tratamiento

Después de ser diagnosticado con herpes genital, el paciente debe buscar asistencia médica inmediata y comenzar de inmediato el tratamiento. No hay una cuera permanente para el herpes genital, por lo que después de realizar el tratamiento cuando la enfermedad manifieste los síntomas, la persona infectada debe seguir un control anual de la enfermedad.

El tratamiento más común se realiza por medio de antivirales oral junto con ungüentos que alivian los síntomas y curan las lesiones de la piel que causan incomodidad. La duración del tratamiento será determinada por el médico según el estado de cada paciente.

Es importante seguir el tratamiento hasta el final para eliminar los síntomas y reducir las posibilidades de transmitir el virus a otras personas.

Después del tratamiento en la fase crítica, el individuo con el sistema inmunológico estable por lo general puede vivir con el virus en remisión. Las mujeres embarazadas con herpes genital puede realizar el tratamiento en el último mes de embarazo para no transmitir el virus al bebé.

Prevención

La mejor manera de prevenirse contra el herpes genital y otras enfermedades de transmisión sexual es el uso de preservativos durante todas las relaciones sexuales.

Durante una crisis de herpes genital, los médicos aconsejan no tener relaciones sexuales. Y el diálogo debe ser siempre algo fundamental en la persona infectada, debe notificar a su pareja de este diagnóstico.

Posibles complicaciones

Si el paciente infectado no sabe o no realiza el tratamiento, puede haber complicaciones graves, tales como:

  • Infecciones graves en el cerebro, los pulmones, médula espinal, hígado, recto, ojos y el esófago;
  • Meningitis causada por la inflamación del líquido cefalorraquídeo y de las membranas;
  • La infección transmitida de la madre al bebé al nacer, puede causar ceguera, daño cerebral e incluso conducir a la muerte.

En caso de tener relaciones sexuales sin protección y presentar cualquiera de los síntomas del herpes genital, consulte a su médico para realizar las pruebas y obtener un diagnóstico.

Cuanto antes se detecte el virus en el cuerpo, más probabilidades hay de no desarrollar los síntomas y tener crisis más graves.

Deja un comentario

Haz click para escribir un comentario