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Fiebre del Nilo Occidental: qué es, transmisión y tratamiento

¿Qué es la fiebre del Nilo Occidental?

La fiebre del Nilo Occidental (WNF) es una enfermedad causada por un virus del género Flavivirus, familia Flaviviridae, así como por los virus del dengue y la fiebre amarilla, siendo un arbovirus (grupo de enfermedades transmitidas por insectos).

La enfermedad es una infección viral que puede ser asintomática o con síntomas de diversos grados de gravedad, desde fiebre y dolor muscular hasta encefalitis grave. Las formas graves se presentan con más frecuencia en los ancianos.

Fiebre del Nilo en Brasil

En Brasil, en 2010 se detectaron pruebas de laboratorio de la enfermedad en Rio Branco (Acre), Poconé (Mato Grosso) y Maracaju (Mato Grosso Sul) mediante análisis de sangre realizados en caballos. Sin embargo, en 2014 se registró el primer caso humano de encefalitis por el virus del Nilo Occidental (VNO) en el estado de Piauí.

En 2017, hubo 25 reportes de fiebre del Nilo en todo el estado de Espírito Santo, pero ninguno fue diagnosticado con esta enfermedad. Sin embargo, en junio de 2018 se reportó un caso de la enfermedad en un caballo en el estado. La confirmación puso en alerta a las autoridades sanitarias del país, debido a la posible contaminación en humanos.

Causas

El virus del Nilo Occidental (VNO) se transmite a través de la picadura de mosquitos infectados, principalmente del género Culex (zancos). Los huéspedes naturales son algunas especies de aves silvestres, que actúan como amplificadores del virus (con la presencia del virus en la sangre a niveles altos y durante largos períodos) y como fuente de infección para los mosquitos.

Según Claudio Gonsalez, infectólogo del Hospital Santa Paula, otras especies también pueden estar contaminadas, entre ellas seres humanos, caballos, primates y otros mamíferos. El hombre y los caballos son considerados huéspedes accidentales, es decir, no hay transmisión de persona a persona.

El ser humano no puede contaminar el mosquito ya que el virus permanece en la sangre en baja concentración y por un corto período de tiempo. Se han reportado otras formas más raras de transmisión que incluyen la transfusión de sangre, el trasplante de órganos, la lactancia materna y la transmisión transplacentaria.

Factores de riesgo

Los factores de riesgo están relacionados con la presencia de seres humanos en áreas rurales y silvestres que contienen el mosquito infectado y que, tal vez, picaran a estos seres humanos.

Síntomas

Síntomas de la fiebre del Nilo Occidental

El período intrínseco de incubación (tiempo entre la infección del huésped y la manifestación de los signos y síntomas) en los seres humanos varía de 3 a 14 días después de la picadura del mosquito y puede ser tenue o con síntomas más graves, que van desde fiebre temporal acompañada o no de dolor muscular hasta signos y síntomas de compromiso del sistema nervioso central con encefalitis o meningoencefalitis graves.

Se sabe que el 20% de los individuos infectados desarrollan síntomas, en su mayoría leves y caracterizados por fiebre aguda de aparición abrupta, a menudo acompañada de:

  • Malestar
  • Anorexia
  • Náuseas
  • Vómitos
  • Dolor en los ojos
  • Dolor de cabeza
  • Dolor muscular
  • Sarpullido manchado
  • Linfadenopatía.

Una de cada 150 personas infectadas desarrolla una enfermedad neurológica grave (meningitis, encefalitis o poliomielitis). La encefalitis es el cuadro más común entre las manifestaciones cerebrales. En estos casos, tenemos fiebre, debilidad, síntomas gastrointestinales y alteración en el “patrón mental”, y también podemos presentar manchas rojas, que afectan al cuello, tronco, brazos y piernas, debilidad muscular severa y parálisis flácida.

Se incluyen presentaciones neurológicas como dificultad para caminar y temblores con dificultad en la coordinación motora, inflamación de los nervios craneales y periféricos, inflamación de la médula nerviosa y convulsiones.

En menos del 1% de las personas infectadas, el virus causa una infección neurológica grave, incluyendo inflamación del cerebro (encefalitis) y de las membranas que rodean el cerebro y la médula espinal (meningitis).

Los individuos mayores de 50 años de edad pueden presentar manifestaciones más severas. Después de la infección, las personas que han tenido la enfermedad pueden desarrollar inmunidad duradera.

Buscar ayuda médica

Las personas que tienen síntomas de la fiebre del Nilo Occidental, ya sean simples o más graves, deben buscar ayuda médica inmediata. Esta ayuda no es sólo para el tratamiento y la observación de los síntomas más graves, sino también para la vigilancia de esta enfermedad.

Diagnóstico y exámenes

En la cita con el médico

Los expertos que pueden diagnosticar la fiebre del Nilo Occidental son:

  • Médico generalista
  • Infectólogo.

Estar preparado para la consulta puede facilitar el diagnóstico y optimizar el tiempo. De esta manera, usted puede llegar a la consulta con alguna información:

  • Una lista de todos los síntomas y cuánto tiempo han estado presentes
  • Historial médico, incluyendo otras condiciones que el paciente tiene y medicamentos o suplementos que el paciente toma regularmente
  • Si es posible, pídale a alguien que lo acompañe.

El médico probablemente le hará una serie de preguntas, tales como…:

  • ¿Cuándo comenzaron los síntomas?
  • ¿Sus síntomas son continuos u ocasionales?
  • ¿Qué tan severos son sus síntomas?
  • ¿Hay algo que parece mejorar sus síntomas o empeorar?
  • ¿Ha viajado en el último mes? En caso afirmativo, ¿a qué lugar?
  • ¿Fue picado por mosquitos durante el viaje?

También es importante llevar sus preguntas a la consulta escrita, empezando por la más importante. Esto asegura que usted obtendrá respuestas a todas las preguntas relevantes antes de que termine la consulta. Para la fiebre del Nilo Occidental, algunas preguntas básicas incluyen:

  • ¿Qué es lo que probablemente está causando mis síntomas?
  • ¿Cuáles son otras causas posibles de mis síntomas?
  • ¿Qué pruebas necesito hacer para diagnosticar?
  • ¿Es mi condición probablemente temporal o crónica?
  • ¿Cuál es el mejor tratamiento?
  • Tengo otras condiciones de salud. ¿Cómo puedo gestionarlos mejor juntos?
  • ¿Hay alguna restricción que deba seguir?

No dude en hacer otras preguntas si surgen en el momento de la consulta.

Diagnóstico de la fiebre del Nilo Occidental

Además de realizar un examen físico, el médico puede confirmar la presencia del virus del Nilo Occidental, como meningitis o encefalitis, mediante la realización de uno de los siguientes exámenes:

  • Pruebas de laboratorio: Si está infectado, un análisis de sangre puede mostrar un aumento en el nivel de anticuerpos contra el virus del Nilo Occidental. Los anticuerpos son proteínas en el sistema inmunológico que atacan sustancias extrañas como los virus
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  • Punción lumbar: La forma más común de diagnosticar la meningitis es analizar el líquido cefalorraquídeo alrededor del cerebro y la médula espinal. Se utiliza una aguja insertada entre las vértebras inferiores de la columna vertebral para extraer una muestra de líquido para su análisis de laboratorio. La muestra de líquido puede mostrar un recuento elevado de glóbulos blancos -un signo de que el sistema inmunitario está combatiendo una infección- y anticuerpos contra el virus del Nilo Occidental
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  • Pruebas cerebrales: En algunos casos, un electroencefalograma (EEG) -un procedimiento que mide la actividad de su cerebro- o una resonancia magnética pueden ayudar a detectar la inflamación cerebral.

Diagnóstico diferencial

El diagnóstico diferencial de la enfermedad incluye varios arbovirus (neuroinvasivos y no neuroinvasivos) y otras enfermedades virales febriles agudas (como el dengue, la leptospirosis, la fiebre maculosa y otras) o con afectación del sistema nervioso central. Así, el enfoque sindrómico, un método eficaz para apoyar el diagnóstico de enfermedades asintomáticas, es el más indicado para la vigilancia del NOF, desde la identificación de pacientes con cuadros neurológicos de etiología viral (encefalitis, meningitis, meningoencefalitis, parálisis flácida aguda) sin causa conocida.

Tratamiento y cuidado

Tratamiento de la fiebre del Nilo Occidental

No existe una vacuna o tratamiento antiviral específico para la fiebre del Nilo Occidental. La mayoría de las personas se recuperan de la infección sin tratamiento, el cual generalmente está dirigido a mejorar los síntomas.

Los casos más graves requieren hospitalización para el tratamiento de apoyo, con reposición de líquidos por vía intravenosa, apoyo respiratorio y prevención de infecciones secundarias, y tratamientos específicos para pacientes con encefalitis o meningoencefalitis graves.

Para casos leves, los analgésicos de venta libre pueden ayudar a aliviar los dolores de cabeza leves y el dolor muscular. Tenga cuidado cuando le dé aspirina a niños o adolescentes.

Terapia con interferón

Los científicos están investigando la terapia con interferón, un tipo de terapia celular inmunológica, como tratamiento para la encefalitis por el virus del Nilo Occidental. Algunas investigaciones muestran que las personas que reciben interferón se recuperan mejor que las que no reciben el medicamento, pero se necesitan más estudios.

Vivir juntos (pronóstico)

¿La fiebre del Nilo Occidental cura?

Aunque las manifestaciones pueden ser graves, e incluso mortales, la fiebre del Nilo Occidental es una enfermedad autolimitada (es decir, con una duración definida), en la que el organismo puede, mediante la síntesis de anticuerpos, erradicar el virus que circula en la sangre del individuo. Sin embargo, los casos más graves de la enfermedad pueden dejar secuelas y llevar a la muerte.

Posibles complicaciones

Las presentaciones neurológicas se incluyen como:

  • Ataxia y señales extra piramidales
  • Anomalías del nervio craneal
  • Mielitis (inflamación de la médula espinal)
  • Neuritis óptica
  • Polirradiculitis
  • Convulsiones.

Viviendo juntos / Pronóstico

Las personas diagnosticadas con la forma más simple de fiebre del Nilo Occidental deben mantener la atención básica como:

  • Inicio
  • Reemplazo de líquidos, principalmente usando suero casero en casos de vómitos
  • Uso correcto de los medicamentos indicados.

Además, es importante que estas personas no estén expuestas a los mosquitos.

Prevención

Prevención

No hay formas efectivas de prevenir la enfermedad, excepto evitar la presencia de insectos en las áreas donde viven los seres humanos. Vea cómo eliminar el riesgo:

  • Evite el agua estancada: el agua sucia estancada en piscinas, macetas, canaletas y neumáticos contribuye a la creación de mosquitos. Por lo tanto, es importante limpiar estos lugares frecuentemente y poner arena en las macetas
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  • Evitar sitios sin saneamiento básico: ya que los mosquitos pueden proliferar en el agua sucia, las regiones sin saneamiento básico corren un mayor riesgo de contaminación. Por lo tanto, cubre el acceso al saneamiento básico desde el gobierno local
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  • Coloque la pantalla en las ventanas: Colocar mosquiteros en puertas y ventanas ayuda a proteger a su familia de los mosquitos. El problema es cuando la guardería se encuentra dentro de la residencia. En este caso, la estrategia no tendrá éxito. Por lo tanto, no olvide que la eliminación de los brotes de enfermedades es la forma más eficaz de protección
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  • Tenga cuidado con su basura: No tire basura en zanjas, canaletas, bancos de arroyos y arroyos. De esta manera, usted garantiza que no se obstruirán, evitando la acumulación e incluso la inundación. En casa, siempre deje los botes de basura bien cubiertos
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  • Uso de insecticidas y larvicidas: Tanto los larvicidas como los insecticidas distribuidos a los estados y municipios por la Secretaría de Vigilancia Sanitaria han demostrado su eficacia y son recomendados por un grupo de especialistas de la Organización Mundial de la Salud. Los larvicidas se usan para matar larvas de mosquitos
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  • Uso de repelente: El uso de repelentes, especialmente cuando se viaja o en lugares con muchos mosquitos, es un método importante para proteger contra las enfermedades transmitidas por el Aedes. Sin embargo, se recomienda el uso de productos industrializados. Los repelentes caseros como el andiroba, el clavo de olor, la citronela y el aceite de soja no tienen un grado suficiente de repelencia para mantener al mosquito alejado durante mucho tiempo. Además, la duración y la eficacia del producto son temporales, requiriendo varias reaplicaciones a lo largo del día, lo que muchas personas no suelen hacer.

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