Queratosis Actínica

¿La queratosis actínica se ha hecho presente en tu vida? Es momento de realizar cambios en la forma de hacer tus tareas diarias si no quieres que avance a cosas peores como cáncer de piel.

Esta enfermedad es muy común en las personas mayores de 50 años sobre todo en el sexo masculino. A pesar de ello es una enfermedad que con solo tomar algunas precauciones puedes contrarrestar sin ningún problema.

Conoce todo lo relacionado con ella y no dejes que sigan afectando tu salud o la de tus seres queridos.

Características de la queratosis actínica

La queratosis actínica son lesiones secundarias en la piel producto del daño solar. Estas son visualmente como unas placas rojas que se van descamando. Son ásperas al tacto y aparecen en las parte del cuerpo con mayor exposición al sol. Estas zonas pueden ser:

  • Cara.
  • Orejas
  • El dorso de la mano.
  • El escote.
  • El cuero cabelludo.
  • Los labios.

Esta enfermedad tiene un crecimiento bastante lento pero que no deja de progresar. Puede tomar un par de años en desarrollarse por completo, es por ello que sale en edades avanzadas. Lo que caracteriza a la aparición de esta enfermedad es la exposición a los rayos solares y puede transformarse en carcinoma de las células escamosas.

queratosis actínica

Se puede describir como un precursor del cáncer o precancerosa por lo que una vez diagnosticada, es importante mantenerse en control y seguir los tratamientos recomendados. Solo de esta forma se podrá eliminar el desarrollo.

Las personas que más lo padecen son aquellas que pasan mucho tiempo bajo el sol, poseen una piel muy clara, personas con pecas y personas que se broncean fácilmente.

Síntomas

Las personas que padecen de queratosis actínica podrán apreciar los siguientes síntomas en su cuerpo:

  • La piel o zona afectada se nota rojiza e inflamada.
  • La piel presenta costras, un poco de aspereza y especie de descamación.
  • Si los síntomas aparecen en los labios estos se notaran secos y ásperos.
  • Aparición de nódulos en la zona afectada.
  • Si está un poco avanzado se podrán observar algunas protuberancias en la piel.

Causas

La principal causa de la queratosis actínica es la exposición continua y excesiva a los rayos solares. A pesar de que los días estén nublados, no significa que no pueda recibir radiación. En estos días la cantidad de rayos ultravioleta que llegan a la tierra pueden alcanzar un 70% u 80%.  Si estas en una zona reflectante también te podrán alcanzar como la arena la nieve o el agua.

Las maquinas bronceadoras también son muy perjudiciales, incluso muchísimo más que el sol. Esto se debe a que trabajan directamente con rayos ultravioleta, es por ello que no es aconsejable utilizarlas nunca.  También las personas que están expuestas a los rayos X o algunos agentes radioactivos.

Es por ello que una persona es más propensa a desarrollar queratosis actínica si:

  • Tiene una piel clara, ojos claros, cabello claro.
  • Si cuenta con un trasplante de riñón o de cualquier otro órgano del cuerpo.
  • Si toma algún medicamento que afecte directamente el sistema inmunitario.
  • Pasar mucho tiempo o diariamente horas bajo el sol.
  • Tener un historial de quemaduras solares excesivas.

Como ves, es bastante común pues todos estamos expuestos a los rayos solares.

Diagnóstico

El diagnóstico de la queratosis actínica puede realizarse de diferentes formas, aunque todas ellas son de carácter clínico. Las lesiones suele realizarse como pápulas de superficie. Son escamosas, queratósicas y de formas muy irregulares.

El color de ella puede ser  el mismo tono de la piel y alcanzar una coloración marrón o rojiza. Las lesiones de este tipo suelen ser múltiples pero algunas personas solo la poseen en un punto.

La queratosis actínica cuenta con algunas características únicas que se diferencian dependiendo el grado.  Entre ellas destacan:

  1. Grado I: visibilidad moderada y se pude sentir ligeramente al tocarla.
  2. Grado II: es fácilmente identificable y se siente al tacto sin ningún problema.
  3. Grado III: se identifica rápidamente por ser muy visible y es hiperqueratósico.

También para diagnosticar se toman en cuenta algunos parámetros clínicos como:

  • Inflamación de la zona de aproximadamente 1 cm de diámetro.
  • Crece rápidamente.
  • Muchas veces puede traer sangrado.
  • Este muestra un color de piel rojizo.
  • Presenta algunas úlceras.

El médico que está realizando el estudio debe tomar en cuenta algunos factores como edad, antecedentes de cáncer, entre otras. Esto el médico lo analiza para decidir cuáles serán los tratamientos más adecuados.

Para realizar un diagnóstico acertado de la patología en cuestión, es necesario realizar una biopsia. De esta forma será más acertado cualquier tipo de sospecha de malignidad  que puede estar ocultándose detrás de aquel síntoma.

Al realizar una biopsia, el doctor puede determinar el tipo de lesión cutánea que es y diferenciar de cualquier otra como:

Por ello si posees algún síntoma o algún indicio de un crecimiento extraño en tu cuerpo lo mejor es consultar directamente al especialista. Esto es lo que te permitirá asegurar que posees queratosis actínica y no cualquier otra cosa.

Tratamientos

Los tratamientos para la queratosis actínica pueden ser muy variados y por lo general logran eliminar la enfermedad por completo. Entre los tratamientos que más destacan están:

  • las pomadas.
  • La crioterapia: Esta consiste en destruir las células dañadas a través del frio. Se congela el área afectada.
  • Las terapias fotodinámicas: Consiste en aplicar una crema fotosensible que reacciona a la luz. Esta crema reacciona solamente con las células dañadas y se afectan solo estas células. Este tratamiento no posee efectos secundarios y no necesita de ningún tipo de hospitalización.

Como ves, estos tratamientos deben ser recetados y aplicados por un especialista en el área. También es importante que se acuda regularmente al médico con la finalidad de prevenir y también corroborar que la lesión se haya resuelto por completo.

Una vez realizado cualquier tratamiento debes estar atento a cualquier anomalía que se pueda presentar nuevamente en tu piel.

Prevención

Para poder prevenir la queratosis actínica es necesario que tengas en cuenta que no debes estar expuesta largas horas al sol. Para protegerte no hay mejor alternativa que utilizar protector solar. Incorpóralo en tu rutina diaria y de esta manera estarás siempre protegida y no habrá mucho de qué preocuparse.

Utiliza un protector solar para los rayos UVA y UVB con un factor de protección superior a los 15 diariamente. Si estarás bajo el sol durante largas horas, es recomendable que esta sea superior a los 30.

También es importante que evites estar expuesto directamente al sol entre las 10:00 y 16:00. Lo mejor para evitar esto es buscar algunas sombras que permitan protegerte.

Para evitar la queratosis actínica puedes cubrir la mayor cantidad de piel. Utiliza un gorro o sombrero de alas anchas, también lentes de sol que protejan de los rayos solares UV.

Por ningun motivo utilices camas de bronceado. Estas suelen ser muy perjudiciales para la piel del cuerpo. Estas radiaciones son UV y afectan enormemente el cuerpo, propiciando la aparición de queratosis actínica.

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