Inicio » Embarazo » Complicaciones En El Embarazo » Placenta Previa

Placenta Previa

Entre las complicaciones más comunes en el embarazo se encuentra la placenta previa. Esta misma, capaz de perjudicar en gran medida tanto a la madre como al pequeño que está a punto de nacer. ¿Qué es lo que encierra este pequeño trastorno de una mujer embarazada? Si te interesa saberlo, entonces sigue leyendo y aprende un poco más acerca de este tema en particular.

Se sabe que la placenta es aquel órgano ubicado arriba del útero que se encarga de nutrir al bebé. Esto, mediante el conocido cordón umbilical que hace al feto crecer durante los 9 meses de gestión. ¿Qué puede salir mal con la placenta para que pase a ser considerada placenta previa? Esto es lo que estás a punto de averiguar. ¡No dejes de leer!

¿Qué se entiende por placenta previa?

Cuando la placenta se encuentra alarmantemente debajo del útero, esta suele considerarse como placenta previa. La misma, tiene la particularidad de opacar totalmente el cuello uterino y traer consigo posibles problemas gestacionales. Curiosamente, este padecimiento suele aparecer en uno de cada 200 embarazos como promedio general.

Placenta Previa

Tener la placenta por debajo de lo normal es bastante normal en un embarazo que lleva menos de 20 semanas. La placenta empieza un leve pero constante movimiento de posicionamiento para llegar al lugar ideal para dar a luz. ¡La interrupción de este proceso es lo que ocasiona la placenta previa!

Entre los síntomas más comunes de este padecimiento tan particular se encuentra:

  • El sangrado vaginal indoloro y totalmente repentino.
  • Presencia repentinas de cólicos.
  • Comienzo de los trabajos de parto si el embarazo está muy avanzado.

Por su parte, los factores de riesgo de la placenta previa suelen ser:

  1. La malformación del útero.
  2. Cantidad excesiva de embarazos previos (más de tres).
  3. Embarazos múltiples.
  4. Antecedentes de cirugías, cesáreas o abortos practicados con anterioridad en la mujer.
  5. La conocida fertilización in vitro.
  6. Embarazos en mujeres mayores a los 35 años de edad.

Riesgos de la placenta previa

Pese a que pueda parecer inofensiva, ciertamente supone un gran riesgo tener la placenta mal ubicada. Prueba de ello es la hemorragia severa que se puede desarrollar si no se trata el padecimiento como es debido.  ¡Dicha hemorragia puede durar hasta después del embarazo inclusive!

La pérdida de sangre en el embarazo puede desembocar en otras enfermedades y padecimientos que acorten tu vida terrenal.  ¡La vida de tu bebé también estaría en riesgo! Al carecer de sangre en tu organismo, carecerás de los nutrientes que tú y tú pequeño necesitan para sobrevivir. Recuerda que el embarazo es un proceso delicado donde los cambios corporales se hacen con desmesurada anormalidad. ¡Sencillamente tienes que cuidarte!

Por si lo antes dicho no fuera poco, también es probable que corras el riesgo de padecer la conocida placenta acreta. Ella se forma cuando la ya mencionada placenta mal colocada se adhiere fuertemente y no se desprende durante el parto. ¡Esto puede ser otro detonante de problemas al tener a tu bebé!

Tipos de placenta Previa

La placenta previa, como bien se puede apreciar, es un padecimiento de lo más específico y característico. Es por ello que cuenta con una clasificación bastante propia para que sea fácil determinar la gravedad del asunto. Dichos tipos de placenta previa son:

  1. Las placentas tipo I, también denominadas como las placentas laterales. Este tipo de placenta suele ubicarse en la parte inferior del útero y no tiende a llegar al orificio cervical.
  2. Las placentas tipo II, denominadas de manera cotidiana como las placentas marginales. En este tipo, la placenta toca pero no rebasa la parte superior del cuello uterino.
  3. Las placentas tipo III, también llamadas comúnmente como las placenta parcial. Esta placenta obstruye parcialmente la parte superior del cuello uterino. ¡Suficiente para traer problemas en el embarazo!
  4. Las placentas tipos IV, también conocidas por placentas completas u oclusivas. En este caso, la placenta cubre totalmente todo el cuello uterino.

¡Ahora sabes que tipos de placentas previas pueden existir!

Tratamientos para la placenta previa

Con todo lo anterior cabe preguntarse lo siguiente: ¿es posible que la placenta previa se trate? Pues aunque no lo creas, las repuesta es afirmativa. ¡Si se puede tratar la placenta previa!

El primer paso para el tratamiento de la placenta previa es determinar qué cual es el tipo que posees. Luego de esto, se evalúa la cantidad de sangrado que caracteriza a esta complicación durante el embarazo.

Si resulta que el sangrado es pequeño y bastante moderado, entonces no hay mucho de qué alarmarse. Seguramente el médico especialista recomiende un reposo total y una ingesta moderada de medicamentos para evitar un parto prematuro. ¡No hay por qué temer a la placenta previa en este estado!

Por el contrario, si el sangrado es abundante y la placenta obstruye totalmente el cuello uterino, se deben tomar medidas. Entre ellas, está la de utilizar transfusiones de sangre para garantizar la nutrición correcta del feto. Si el feto supera la semana 36, es posible que sea necesario empezar con los trabajos de parto. ¡Generalmente suelen ser partos por cesárea!

En cualquiera de los dos casos, como bien se puede observar, sí que es posible tratar correctamente la placenta previa. Dicho tratamiento tiene que ser llevado por un profesional para así evitar mayores complicaciones. ¡Acude ante un médico especialista para que trate tu caso!

Cómo prevenir la placenta previa

A ciencia cierta no se puede determinar una manera adecuada de prevenir la placenta previa. Como ha quedado en evidencia, este padecimiento suele ser bastante aleatorio pese a los factores de riesgo que puedan ocasionarlo. Es por tal motivo que lo más recomendable para prevenir la placenta previa es cuidarse durante el embarazo. Dejar de fumar o ingerir alcohol, tener una agenda ajetreada o inclusive no ir al baño cuando se tienen ganas. ¡Todo esto podría ser causante de placenta previa!

Evitar, de ser posible, los partos por cesárea, capaces de dañar el útero más de lo que parece. También cuenta el eludir los embarazos cuando se goza de edad avanzada.

En resumidas cuentas, trata de llevar un embarazo ordinario y ten la certeza de que no sufrirás de placenta previa. ¡Se consciente de lo que pasa con tu cuerpo mientras estás embarazada!

Deja un comentario

Haz click para escribir un comentario

Saludalmaximo te informa que los datos de carácter personal que proporciones rellenando el presente formulario serán tratados por uno de los administradores responsables de esta web.

La Finalidad de la recogida y tratamiento de los datos personales que se solicitan es para gestionar los comentarios que realizas en este blog.

Legitimación: Consentimiento del interesado.

Como usuario e interesado te informamos que los datos que nos facilitas estarán ubicados en los servidores de Raiola (proveedor de hosting de Saludalmaximo) dentro de la UE. Ver política de privacidad de Raiola: https://raiolanetworks.es/wp-content/uploads/Politicadeprivacidad.pdf.

El hecho de que no introduzcas los datos de carácter personal que aparecen en el formulario como obligatorios podrá tener como consecuencia que no se atienda tu solicitud.

Podrás ejercer tus derechos de acceso, rectificación, limitación y eliminación de todos los datos.