Disfonía: un síntoma de EM relacionado con el habla

La disfonía es la dificultad para hablar debido a un control reducido de los músculos de los labios, la boca, la lengua, la garganta y / o las cuerdas vocales.

En la esclerosis múltiple (EM), la disfonía a menudo significa problemas para controlar el volumen del habla, lo que significa hablar en voz muy baja para ser escuchado o más fuerte de lo apropiado. Otros ejemplos de disfonía incluyen ronquera, habla ronca o un cambio en el tono cuando intentas hablar.

La disfonía es una forma de disartria

Si tiene EM o conoce a alguien que la tiene, es posible que sepa que hay muchas formas en que esta enfermedad puede afectar la capacidad de hablar con claridad. Estos problemas del habla, incluida la disfonía, se agrupan bajo el término disartria, problemas de habla que surgen de un control reducido de los músculos utilizados en el habla, a menudo como resultado del daño nervioso.

La disartria afecta a casi la mitad de las personas con EM y es el trastorno de comunicación más común en las personas con esta enfermedad. Suele ser leve; sin embargo, la gravedad de los síntomas refleja la extensión del daño nervioso, así como el tipo de curso de la enfermedad (EM recurrente-remitente versus EM progresiva).

La disartria relacionada con la EM es más probable que afecte su ritmo de habla, la comprensibilidad de su habla y su flujo natural de conversación.

Ejemplos incluyen:

  • Dificultad para hablar, con problemas para pronunciar palabras
  • Discurso de «escaneo», en el que usted habla muy lentamente, con largas pausas entre palabras e incluso entre sílabas de una palabra
  • Discurso «explosivo», con episodios de producción de voz fuerte y rápida

Causa de los problemas del habla en la EM

La disartria relacionada con la EM generalmente resulta del daño nervioso que debilita los músculos de la cara inferior, los labios, la lengua y la garganta. Con mayor frecuencia, la causa son múltiples áreas pequeñas de daño en cualquiera de los dos lóbulos grandes de su cerebro.

Otra posible causa es el daño al tronco encefálico, un área de nervios entre el cerebro y la médula espinal cervical (área del cuello).

Se cree que otras formas de disartria relacionada con la EM son el resultado del daño de la vaina de mielina dentro del cerebelo , la parte del cerebro en la parte posterior del cráneo.

En raras ocasiones, los trastornos del habla en la EM resultan de la afasia , la pérdida de la capacidad de comprender o expresar el habla que puede estar relacionada con la pérdida de memoria.

Los tres tipos de disartria en la EM

Los médicos diagnostican tres tipos diferentes de disartria en personas con EM:

  • Disartria espástica, que presenta principalmente rigidez u opresión muscular
  • Disartria atáxica, principalmente con pérdida de control del movimiento muscular
  • Disartria mixta, que combina características de los tipos espástico y atáxico.

La disartria mixta es más común en personas con EM. Esto se debe a que la EM generalmente afecta múltiples áreas de su sistema nervioso. En la disartria mixta, el daño a los nervios puede afectar la materia blanca y / o cerebelo de su cerebro, su tronco encefálico y / o su médula espinal.

Además de los signos neurológicos como el aumento del tono muscular o los problemas de equilibrio, hay signos de voz que pueden indicarle el tipo de disartria presente.

Por ejemplo, la disartria espástica se caracteriza por características de voz como:

  • Una calidad de voz dura y tensa
  • Un ritmo lento de habla
  • Volumen reducido o mono-volumen

La disartria atáxica se caracteriza por las siguientes características de la voz:

  • Un temblor vocal
  • Movimientos disrítmicos, rápidos y alternos de la lengua, labios y mandíbula.
  • Escaneo de voz
  • Volumen excesivo y variable

¿Qué se puede hacer para mejorar el habla en la EM?

Un terapeuta del habla y lenguaje puede proporcionar ejercicios para fortalecer los músculos involucrados en el habla o para mejorar su respiración al ayudarlos a relajarlos. Además, un terapeuta del habla y el lenguaje puede enseñarle técnicas para ralentizar el habla rápida, pausar correctamente entre palabras y pronunciar palabras de manera clara y correcta.

La disartria en la EM rara vez progresa hasta el punto en que una persona no puede hablar. Pero si hablar se vuelve demasiado difícil para una persona, él o ella puede usar una forma alternativa de comunicación como amplificadores de voz o tableros de computadora.

Consejos

Si bien todavía no existe una cura, muchas personas con EM viven bien porque pueden manejar bien sus síntomas.

Desafortunadamente, no hay medicamentos disponibles que ayuden directamente a mejorar los problemas del habla relacionados con la EM. Sin embargo, los medicamentos que alivian los síntomas, como la rigidez muscular o la rigidez (espasticidad) pueden proporcionar alguna mejora en el habla.

Por último, la asistencia con un terapeuta del habla, incluso unas pocas sesiones, puede hacer maravillas con sus problemas de habla (o los de su ser querido) y su confianza y calidad de vida.

Fuentes

  • Barone DA. (2018). Multiple Sclerosis Association of America (2013). Speech and Swallowing Problems.
  • Cohen SM, Elackattu A, Noordzij JP, Walsh MJ, Langmore SE. Palliative treatment of dysphonia and dysarthria. Otolaryngol Clin North Am. 2009 Feb;42(1):107-21.
  • Miller PH. National MS Society. (2011). Dysarthria in multiple sclerosis.

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