¿Cuáles son las etapas de la enfermedad de Parkinson?

La enfermedad de Parkinson es un trastorno neurodegenerativo que causa dificultad para caminar y coordinarse. Ocurre cuando el cerebro ya no puede producir suficiente dopamina, un tipo de químico en el cerebro. Una enfermedad progresiva, el Parkinson comienza gradualmente y empeora con el tiempo.

Los síntomas más comunes de la enfermedad de Parkinson son rigidez en diferentes partes del cuerpo, temblores (particularmente en las manos, piernas y cara), dificultad para mantener el equilibrio y la coordinación, dificultad para caminar y movimientos lentos. A medida que avanza la enfermedad, también pueden surgir dolores musculares y calambres, problemas con el sueño, deterioro de la memoria, depresión y cambios de comportamiento.

La escala de Hoehn y Yahr se usa para estadificar la enfermedad de Parkinson según el orden en que aparecen los síntomas y empeoran gradualmente. Anteriormente había cinco etapas en la escala de Hoehn y Yahr, pero con el tiempo se modificó: se le agregaron las etapas 1.5 y 2.5.

Etapa 1

La etapa 1 es la etapa más temprana de la enfermedad de Parkinson. En él, los síntomas que experimenta son muy leves y no causan ninguna discapacidad o interferencia con la vida cotidiana. Los síntomas también afectan solo un lado del cuerpo, una ocurrencia conocida como afectación unilateral. Los síntomas más comunes en esta etapa son temblores (generalmente en una mano o pierna) y cambios leves en la postura, el movimiento y las expresiones faciales.

Debido a lo leves que son los síntomas, generalmente es muy difícil para un médico hacer un diagnóstico definitivo de la enfermedad de Parkinson durante la etapa 1.

Etapa 2

En la segunda etapa de la enfermedad de Parkinson, los síntomas afectan a ambos lados del cuerpo (afectación bilateral), pero su equilibrio no se ve afectado. Puede llevar meses o años pasar de la primera etapa a la segunda etapa. Los cambios en la postura y su modo de andar ahora son más evidentes. Puede comenzar a experimentar problemas con el habla, como arrastrar las palabras, no poder controlar el tono de su voz.

El aumento de la rigidez, la pérdida del control de la expresión facial también se ven en esta etapa. Todos estos síntomas tendrán un efecto incapacitante, aunque mínimo, y causarán interferencia en su vida cotidiana. Esta etapa aún no es fácil de diagnosticar, ya que a veces los síntomas simplemente se atribuyen a ser parte del envejecimiento.

Etapa 3

En esta tercera etapa, la enfermedad de Parkinson avanza significativamente, y a menudo se considera en la etapa intermedia de toda la progresión del trastorno. La pérdida de equilibrio finalmente se experimenta y la prueba de tracción se realiza para verificar. Si no recupera el equilibrio y el médico tiene que atraparlo para evitar una caída, se dice que su equilibrio está deteriorado.

Los movimientos de su cuerpo también comienzan a disminuir notablemente durante la tercera etapa, una manifestación médicamente conocida como bradicinesia.

A su médico le resultará fácil hacer un diagnóstico definitivo cuando haya llegado a esta etapa de la enfermedad de Parkinson. La discapacidad es evidente en esta etapa, y puede resultarle más difícil realizar tareas básicas como vestirse y comer.

Sin embargo, todavía es posible poder llevar a cabo sus actividades diarias sin ayuda externa. Dependiendo del tipo de trabajo que realice y de la destreza física que requiera, es posible que también pueda seguir trabajando.

Etapa 4

Sus síntomas se vuelven severos en esta etapa. Usted se vuelve incapaz de realizar sus tareas diarias sin ayuda, o si puede, será muy difícil, haciendo casi imposible la vida independiente. Las partes de su cuerpo y la lentitud del movimiento empeoran significativamente. Todavía es posible pararse y caminar solo, pero puede ser difícil y usar un andador puede facilitarlo.

Etapa 5

Esta es la etapa más avanzada de la enfermedad de Parkinson, ya que la mayoría (o todos) otros síntomas experimentados anteriormente empeoran. Se vuelve imposible moverse sin ayuda y es necesaria una silla de ruedas. Tampoco podrá realizar sus tareas cotidianas, como comer, vestirse y bañarse solo.

Debido a esto, es necesario un cuidado constante de enfermería para evitar caídas y otros accidentes. Algunas personas también experimentan delirios, demencia, alucinaciones y confusión en esta etapa.

Es importante saber que la enfermedad de Parkinson, a diferencia de otras afecciones, es muy individual, y la forma en que las personas experimentan sus síntomas puede variar enormemente.

Por ejemplo, algunas personas pueden nunca llegar a la etapa 5 de la enfermedad de Parkinson. En casos poco comunes, los síntomas de una persona pueden volverse severos, pero seguir limitándose a un solo lado del cuerpo.

Médicamente, estas etapas se utilizan como una guía flexible y, de hecho, constituyen una de las secciones de la Escala de calificación de la enfermedad de Parkinson unificada (UPDRS). El UPDRS es el método ampliamente aceptado para clasificar, monitorear y controlar el progreso de la enfermedad de Parkinson.

Diagnosticando el Parkinson

Fuentes

Categorías